8 may. 2010

Revelación

El faro se alegró, la luz se hizo bandera.
Galeones
fantasmas
surgieron de la niebla:
el capitán Karamazov, Nemo, Eneas...
llevaban faroles zozobrantes,
venían ebrios de quimeras, de embelecos y esperpentos,
colgaban átomos del Monte de las Ánimas por sus sobrios bigotes.

Preguntaron por epopeyas, por tierras vírgenes
y olores desconocidos, por el cofre que enterraron
y vete tú y descubre quién
borró la X del mapa, o cuántos folios se quemaron
con el alma de Rimbaud.

Levaron anclas y echaron a volar ...
Tú sueñas y oteas
y saludas ya como ellos.
No conoces tampoco tu destino último.

Preguntas a menudo por aves del paraíso,
por laberintos sorteables, sin “prohibido el paso”
o “aquí estuvo Pepito” escrito en la pared.
Y qué vas a decir tú de tantas cosas...
si no sabemos ya de qué hablar.
Haré el equipaje.
Si vuelven, nos vamos con ellos.

[Publicado por primera vez en la revista Náyade de la Universitat de València]

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